Dormir bien no es un lujo: es una necesidad biológica. Sin embargo, el estrés, las pantallas, los horarios irregulares y los viajes frecuentes pueden alterar nuestro descanso. Aquí es donde la melatonina se vuelve protagonista.
¿Qué es la melatonina?
La melatonina es una hormona natural que produce el cerebro, específicamente la glándula pineal. Su función principal es regular el ciclo sueño–vigilia, también conocido como ritmo circadiano.
En términos simples, cuando oscurece el cuerpo libera melatonina y aparece la sensación de sueño. Cuando amanece, sus niveles disminuyen y el organismo se activa.
¿Por qué a veces falta melatonina?
Diversos factores pueden reducir su producción natural:
- Uso de pantallas por la noche (luz azul)
- Estrés o ansiedad
- Turnos nocturnos o jet lag
- Envejecimiento
- Rutinas de sueño irregulares
El resultado suele ser dificultad para conciliar el sueño, despertares nocturnos o un descanso poco reparador.

¿Por qué es clave en fórmulas de sueño?
La melatonina es uno de los ingredientes más utilizados en suplementos para dormir porque ayuda a:
- Conciliar el sueño más rápido
- Favorecer un descanso más profundo
- Regular horarios de sueño desordenados
- Ofrecer una alternativa más suave frente a sedantes fuertes
- No generar dependencia cuando se usa en dosis adecuadas
Por eso suele combinarse con otros compuestos relajantes como magnesio, valeriana, pasiflora o L-teanina, que potencian sus efectos.
¿Cuándo tomarla?
Generalmente se recomienda consumirla entre 30 y 60 minutos antes de acostarse, en dosis bajas que pueden variar según la persona. Si se planea usarla de forma regular, es aconsejable consultar con un profesional de salud.
Un aliado, no una solución mágica
La melatonina funciona mejor cuando se acompaña de buenos hábitos: mantener horarios consistentes, evitar pantallas antes de dormir, reducir la cafeína por la tarde y crear un ambiente oscuro y tranquilo.
La melatonina es una herramienta útil para sincronizar el reloj biológico y mejorar la calidad del descanso. Incorporada en fórmulas de sueño, puede marcar la diferencia entre noches inquietas y un descanso verdaderamente reparador, ayudando al cuerpo a recuperar su ritmo natural.



